cómo reducir la celulitis

Celulitis – Qué es y Cómo Reducir la Celulitis

Para muchas mujeres la celulitis es la principal preocupación estética: a menudo a los entrenadores personales se les pide unos ejercicios para eliminar celulitis, mientras que a los nutricionistas unas comidas o dietas para quitarla.

En este artículo vamos a ver, gracias a la ayuda de la evidencia científica, qué es la celulitis, a qué se debe, qué afecta a su aparición y qué remedios para las celulitis son los más eficaces para reducirla.

La celulitis, o "lipodistrofia ginoide", "paniculopatía edemato-fibrosa", es un desorden metabólico del tejido subcutáneo localizado genéricamente a nivel glúteo-femoral y abdominal, que hace que la piel parezca como "piel de naranja".

Es una condición que afecta a la mayoría de las mujeres: se dice que por lo menos el 85% de las mujeres mayores de 20 años hayan desarrollado un cierto grado de celulitis, pues muchos autores la consideran una condición normal en mujeres predispuestas.

La celulitis no debe confundirse con el sobrepeso o la obesidad: estos dos últimos son causados por acumulación de tejido adiposo, pero no tiene por qué estar localizado en la zona abdominal y/o pélvica, mientras que la celulitis es el resultado de un conjunto de factores estructurales, metabólicos, bioquímicos y morfológicos.

La piel de naranja es causa de las células adiposas que van a crear unas protuberancias en el estrato reticular de la dermis.

Las causas de la celulitis

como eliminar la celulitis

La celulitis es un desorden multifactoral y, como tal, buscar una causa precisa entre las muchas que hay es complicado.

Si es verdad que malos hábitos como estar demasiado tiempo sentados o de pie, o tener una mala alimentación pueden empeorar la situación, también es verdad que la mayoría depende de la genética.

Las primeras investigaciones de Nurnberger y Muller identificaron las diferencias en la arquitectura de la dermis entre sujetos predispuestos y no predispuestos. De hecho, también los estudios sucesivos confirmaron la orientación de los septos fibrosos en sentido perpendicular en las mujeres más predispuestas a tener celulitis.

De tal manera, la protuberancia del tejido adiposo subyacente ocurre con más facilidad, por lo tanto, el todo se traduce en una mayor probabilidad de que estas personas con tal característica de la dermis desarrollen la celulitis respecto a otras con septos orientados de manera distintas (paralelos o a 45º).

A su vez, el edema puede llevar a compresión vascular, hipoxia y neoformación de capilares.

Algunos autores hipotizan, especulan que también la acción de los estrógenos puede ser causa o agravio del cuadro clínico. Los estrógenos podrían causar una mayor replicación de los adipocitos los cuales, en la región gluteofemoral, son más grandes y están más afectados por estas hormonas.

Al mismo tiempo, son menos responsivos a la lipolisis inducida por las catecolaminas, pues expresan una mayor densidad de los receptores adrenérgicos de tipo alfa. En el mecanismo de adelgazamiento las catecolaminas inducen lipolisis uniendose a receptores adrenérgicos de tipo beta sobre las células adiposas, ya que los alfa ejercen un efecto antilipolítico.

El mismo exceso de estrógenos puede empeorar o causar la situación, si pensamos que pueden sobreexpresar los receptores alfa 2 sobre las células adiposas y aumentar la expresión de la LPL, promocionando así una hipertrofia adipocitaria que empeora la condición.

Además, se supone que los estrógenos pueden estimular la proliferación de los fibroblastos y provocar una alteración de glicosaminoglicanos y colágeno, es decir edema.

Con este resumen, se puede entender la complejidad de la etiopatogénesis de la celulitis y cuánto afectan los factores genéticos.

En una review del 2007,  se desprende que estilos de vida inadecuados pueden empeorar el problema a nivel de estética, pero pueden al mismo tiempo no ser considerados como la causa.

A este propósito, en la literatura hay más investigaciones sobre los tratamientos tópicos o invasivos, respecto a los alimenticios o sobre estrategias de entrenamiento.

Las fases de la celulitis

Nürnberger y Müller propusieron una clasificación de la celulitis en 3 fases:

  1. Ausencia de celulitis en un individuo en posición erguida, pero al comprimir la piel se puede notar la "piel de naranja".
  2. Se nota la celulitis cuando el sujeto está de pie, incluso sin comprimir la piel. Los hoyuelos desaparecen cuando el sujeto se tumba.
  3. Presencia de los hoyuelos tanto tumbado como erguido, sin necesidad de comprimir la piel.

Por supuesto una fase inicial de la celulitis podría ser totalmente reversible, pero desde la fase 2 ya podría no serlo del todo.

Tratamiento para celulitis

Se han sugerido y creado unas estrategias, la mayoría de ellas de carácter invasivo (cirugía y similares) o tópica (cremas con principios activos), pero desafortunadamente su eficacia no es del todo previsible y probablemente podrían aportar mejoras solo a corto plazo.

En una review de Friedmann et al. del 2007 se habla de resultados prometedores con la técnica de la subcisión de septos fibrosos, que puede ser efectuada tanto manualmente como con dispositivos láser.

Sin embargo, no todas las personas tienen la disponibilidad y la voluntad de someterse a técnicas como ésta, a menudo caen victimas de productos que no tienen una total evidencia científica.

Por ejemplo algunos tratamientos para ceulitis tópicos, prevén la aplicación de algunos agentes como aminofilina y retinoides.

Se piensa que la aminofillina estimula la acción de los receptores adrenogénicos de tipo beta, por lo tanto debería poder penetrar en la piel y ejercer su efecto lipolítico. Lo racional detrás de esta teoría tiende a caer pronto, pues la mayoría de los receptores en esas zonas es de tipo alfa.

Definitivamente antes de considerar una intervención quirúrgica o la compra de productos de uso tópico y/o suplementos, se debería pensar en corregir el estilo de vida.

Si la celulitis puede empeorar con un exceso de peso, es bueno intentar reducirlo primero, incluso si no hay garantías de que ocurra una efectiva mejora estética.

¿Dietas y Ejercicios para Eliminar la celulitis?

De momento dietas, suplementos, entrenamientos y ejercicios para eliminar la celulitis, eficaces y demostrados desde un punto de vista científico ¡no existen!

Lo que se puede hacer es intervenir para reducir los factores predisponentes:

  • Evitar estar demasiado tiempo de pie o sentados
  • Mantener una buena composición corporal (grasa corporal medio-baja y adecuada masa muscular)
  • Hidratarse correctamente
  • Evitar estrés excesivos como restricciones calóricas extremas y demasiado prolongadas, entrenamientos con demasiado volumen y mal planeados, privación del sueño.
  • Seguir una alimentación equilibrada, sin extremismos como eliminar o limitar considerablemente la sal, o excluir enteras categorías de comidas cuando no es necesario.

En general, las indicaciones son las mismas para cualquier persona que quiere ponerse en forma, justo porque acciones basadas en las evidencias científicas con protocolos específicos de dieta y/o ejercicios para eliminar la celulitis no existen.

A pesar de todo esto, hay mucho marketing súper agresivo y vendedores de humo con este tema, que intentan aprovecharse de las personas que sufren incomodidades, están en situación de debilidad y son llevadas a creer lo que haga falta para encontrar una solución a su problema.

Cruda realidad

Pensar en poder modificar el perfil hormonal, la fisiología, o incluso la arquitectura de un tejido de un organismo no con presidios médicos/farmacológicos (medicamentos, cirugía, etc.), sino utilizando suplementos, métodos de entrenamiento o comidas exóticas, es pura ciencia ficción.

Lo que se ve en las fotos "antes y después" que parecen milagros, a menudo es solo lo que se quiere enseñar, escondiendo elementos claves como la luz, ángulos de encuadre y poses que en las fotos lo cambian todo y pueden mostrar cambios que en realidad no han ocurrido.

Tonificar celulitis
foto de @malinbjork

Con esto no estamos diciendo que actuar sobre la dieta, el entrenamiento y la suplementación sea totalmente inútil, como se ha escrito anteriormente, las fases precoces son totalmente reversibles. Pero si esperamos milagros en las fases más avanzadas solo con entrenamiento, dieta y suplementos, estamos muy equivocados.

Como orden de importancia y como para cualquier otra cosa, se debe considerar que el conjunto de todos los factores modificables vienen después de los relativos a la predisposición genética, en este caso la estructura de la dermis, la genética receptora de los adipocitos en las zonas críticas y el perfil hormonal.

Piel de Naranja: los puntos clave

  • La "piel de naranja" es una condición que se presenta en la mayoría de las mujeres, por lo menos en sus formas más leves, lo suficiente para ser considerado una normalidad.
  • La celulitis se debe sobre todo a factores genéticos inherentes a la arquitectura de los tejidos y de los receptores de los adipocitos.
  • En las fases más precoces, mantener una buena composición corporal a través del entrenamiento y de la dieta puede mejorar la condición.
  • No existen dietas, o ejercicios para eliminar la celulitis. Entrenamiento y alimentación deben ser personalizados para cada sujeto siguiendo los principios para la mejora de la composición corporal.
  • Las intervenciones en el estilo de vida, entrenamiento, dieta, sueño, etc., dedicados a la mejora de la composición corporal y al bienestar, también son los que se deben aplicar para la celulitis
  • Existe un marketig muy agresivo sobre el tema de la celulitis, precisamente porque es un tema caliente y sensible que, no disponiendo de soluciones ciertas, genera mucho desánimo y hace que las personas más sensibles al problema sean más vulnerables a las propuestas de quién dice tener las soluciones mágicas para vender.

Para saber más sobre cómo empezar un camino de mejora de la composición corporal femenino, podéis encontrar los artículos en esta sección.

Referncias

Curri SB. Cellulite and fatty tissue microcirculation. Cosmet Toilet. 1993;108(4):51–58

Drealos, Z.D. and Marenus, K.D. Cellulite: etiology and purported treatment. Dermatol. Surg. 23, 1177– 1181 (1997).

Friedmann et al (2017). Cellulite: a review with a focus on subcision. Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology

Harvard Women’s Health Watch Cellulite meltdown. Harv. Health Pub. Group 5, 7 (1998).

Hexsel DM, Abreu M, Rodrigues TC, Soirefmann M, Zechmeister Do Prado D, Gamboa MML. Side-by-side comparison of areas with and without cellulite depressions using magnetic resonance imaging. Dermatol Surg. 2009;35(10):1471–1477.

Nurnberger F, Muller G. So-called cellulite: an disease. J Dermatol Surg Oncol 1978;4:221-9

Omi T, Sato S, Kawana S. Ultrastructural assessment of cellulite morphology: clues to a therapeutic strategy? Laser Ther. 2013;22(2): 131–136

Rossi AB, Vergnanini AL. Cellulite: a review. J Eur Acad Dermatol Venereol 2000;14:251-62

Sainio, E.L., Rantanen, T. and Kanerva, L. Ingredi- ents and safety of cellulite creams. Eur. J. Dermatol. 10, 596–603 (2000)

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