Dolor Esternón osteocondritis nervio pinzado

Dolor Esternón – costocondritis y nervio pinzado

Este artículo se refiere a la experiencia personal de Domenico Aversano con dolor en el esternón y dolor en la parte alta de la espalda.
 
No somos fisioterapeutas ni médicos, por lo tanto no queremos proponer curas o tratamientos, sino solo compartir una experiencia personal.

Dolor en el esternón y en la parte superior de la espalda, que aumentaban estando sentado, con respiraciones profundas y durante ejercicios como fondos en paralelas,  flexiones de pecho y press banca.

Experimenté estos problemas en un momento muy feo de mi vida, tras un par de años con dolor de espalda y fuertes dolores crónicos que me acercaron a la depresión, pues además de estar siempre mal, no podía ni entrenar de forma normal, prohibiéndome hacer una de las cosas que más me importa.

Tardé muchísimos meses en entender el problema, pasando de experto en experto, buscando cualquier cosa en Internet y casi llegando a resignarme a la desesperación.

Con este artículo espero poder ayudar a alguien que está pasando momentos parecidos a los que yo pasé: ayudarle a salir antes de esto y hacerle razonar con algunas preguntas y consideraciones que puede tratar con el propio fisioterapeuta.

Dolor Esternón

esternón

Los que entrenan duro durante años, saben bien que es posible caer en lesiones o molestias de algún tipo en las articulaciones, uno bastante común pero poco conocido es un dolor en el esternón, que a menudo aparece con ejercicios como:

Personalmente, he tenido este problema de dolor en el esternón durante un año aproximadamente, ahora está casi totalmente resuelto.

Digo casi, porque lo que queda ya no es dolor, sino una forma de molestia con la cual convivo, pero que he aprendido a gestionarla y reconocerla.

A menudo, el problema puede deberse a orígenes totalmente distintos, pero todos con síntomas casi idénticos, por eso confunden y hacen mucho más difícil identificar el problema y encontrar una solución.

Dos causas, dos orígenes pueden ser:

  1. costocondritis
  2. Pinzamiento del nervio de la zona torácica de la espalda (espalda «alta»)

Yo, por supuesto, he tenido ambos problemas.

Dolor esternón: costocondritis

Dolor al esternón costocondritis

La costocondritis es una inflamación del cartílago del esternón donde este se une con las primeras costillas, justo en el centro del tórax.

A menudo el dolor aumenta si presionamos el esternón con un dedo, si respiramos hondo y en los movimientos donde el esternón se comprime, como flexionarse hacia adelante en el ordenador y realizar ejercicios que presionan la articulación esternocostal (como los mencionados antes).

Tos y estornudos resultan siempre dolorosos.

Las causas de la aparición no son muy conocidas, normalmente se cura sola dentro de unos meses, evitando irritar el cartílago ya inflamado.

Se necesita más tiempo de lo que se puede pensar, ya que la recuperación es muy lenta y molesta: en los gimnasios este problema se debe a querer adelantar los tiempos con ejercicios (o intensidad) demasiado avanzados para el nivel de la persona, o por mala técnica de ejecución y poco cuidado del calentamiento y movilidad individual.

La causa que empezó mi problema, fue después de un mes de inactividad debido a una pequeña operación que me bloqueó 10 días en la cama y a la que siguieron meses de problemas de espalda (no relacionados con la operación), los cuales me han condicionado psicológicamente los movimientos.

Fue tan estúpido volver a realizar fondos en paralelas desde el primer día, sin realizar una fase de adaptación de las estructuras articulares.

Al mismo tiempo, cuando después de algunos meses empecé a recuperarme de este problema y algunos síntomas (dolor al respirar profundo, tos, etc) pasaron, me dí cuenta que otros persistían.

Dolor esternón: pinzamiento del nervio en la espalda alta

Dolor al esternón: pinzamiento del nervio en la espalda alta

Este tipo de dolor en el esternón es el que sigo teniendo (en forma de molestia).

Una mala movilidad o una particular conformación de la zona torácica de la columna, puede llevar a un pinzamiento del nervio «atrapándolo» y doliendo como si tuviera una aguja en las escápulas que irradia un fuerte dolor en el esternón.

Dado que el problema está en la zona torácica de la espalda, pero el dolor se manifiesta en el esternón, es muy difícil de diagnosticar.

Yo tardé meses pasando de un experto a otro antes de entenderlo.

Estando relacionado con la espalda y con la movilidad torácica, a menudo el dolor en el esternón aumenta con los movimientos torácicos como extensión, flexión y rotación.

Normalmente la molestia en la espalda está en uno de los dos lados, hacia una escápula.

En mi caso, está en el lado derecho en la parte superior de la escápula derecha, si ruedo el tórax hacia la derecha, el dolor aumenta, si ruedo hacia la izquierda se alivia.

A veces se experimenta dolor en ejercicios de extensión (lo se, parece contraintuitivo) como dominadas con agarre ancho, o extensiones torácicas como durante el Pullover.

Probablemente comprimo más el nervio con estos movimientos porque tengo la Enfermedad de Scheuermann con 3 vertebras dorsales en forma de cuña y una reducida movilidad torácica en extensión.

Cómo he recuperado

Personalmente, lo que he hecho y que más me ha ayudado es:

Cuidar la movilidad torácica realizando ejercicios apósitos, tanto de rotación como de extensión (dejaremos unos vídeos abajo).

Evitar pasar muchas horas con chepa sentado al ordenador o estudiando haciendo un descanso cada hora.

Dormir de lado utilizando un cojín bajo el brazo de manera que evite encheparme y rotar excesivamente el tórax durante la noche

Tomar consciencia de que el dolor no se debe al esternón sino a otra zona y, por lo tanto, trabajar sobre la percepción del dolor y la gestión del dolor. Parece una tontería, pero es fundamental (modelo bio-psico-social del que hemos hablado en el artículo de la epitrocleitis) porque la percepción del dolor no está relacionada solo con factores biomecánicos y con daños en los tejidos, sino también y sobre todo con factores psicológicos, de sensibilizarnos y expectativas del dolor. 

Yo mejoré de inmediato cuando entendí que el problema no se debía al esternón sino a la espalda, pasando de la desesperación, a la resignación, a la convicción de que al final había recuperado.

Evitar ejercicios que agravan la molestia en las fases donde es más sensible, primero de todo los fondos, que pueden ser realizados cuando ya no nos molesta tanto.

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